viernes, 28 de febrero de 2014

Intermedio

El cine de Corea del Sur tiene un segundo despertar a finales de los años noventa, al iniciar la exportación de películas como The Soul GuardianesShiri y Nowhere to hide; éstas, llegan en un momento particular de decadencia del cine coreano, e, inesperadamente, gozan de un éxito internacional. Ésto, permitió la apertura del mercado para la exportación de más películas y, ocasionó un aumento de inversión local en la industria que, a su vez, es recompensado por un aumento de público coreano hacia la producción local. 

Aún después de la primera ola del hallyu, un período de pesimismo cinematográfico persiste, el estreno de My Sassy Girl en 2001 vendría para acabar con esto. A grandes rasgos, esta película nos cuenta la historia de un joven perdedor y sin ambiciones, que, en una noche cualquiera se encuentra con una chica ebria varada sobre la calle, éste, termina llevándola a un hotel para evitar que algo le ocurra en la calle, y es a partir de ahí, que poco a poco empiezan a conocerse. En lo personal, la historia fascinó, ya que la relación entre los personajes es muy realista, original y única; sus miradas, gestos y acciones hablan por ellos, todo es increíble y especial. Si tienen la oportunidad de verla, véanla, les prometo que no se van arrepentir.

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