sábado, 5 de abril de 2014

Aflicción II

Ante el sufrimiento siempre nos surgen interrogantes como ¿Por qué sufro? ¿Qué he hecho mal para estar sufriendo? ¿Es justo que esté sufriendo? ¿En verdad me lo merezco? ¿Qué de malo hay en mi vida para recibir este castigo? Y después de hacernos todas éstas buscamos consuelo en cualquier parte para disminuir el dolor que sentimos o en el peor de los casos lo tratamos de evadir para sentirnos mejor, pero eso es temporal porque tarde o temprano tendremos que enfrentarlo de alguna u otra forma, ya que ahí sigue y le damos la oportunidad de quedarse a vivir dentro de nosotros.


El sufrimiento no es un castigo, es un paso que como seres humanos en algún momento de nuestras vidas tenemos que experimentar, o bien, una consecuencia de nuestros actos o los de alguna otra persona con la que tenemos relación. ¿Podemos evitar el sufrimiento?, la respuesta es no; éste es inevitable en la vida, ya que como mencioné anteriormente, depende de nosotros, de nuestra forma de ver y sentir las cosas el grado de malestar que éste puede causar en nosotros, así como la forma en que nos afecte. 

Continurá...

1 comentario:

  1. ¡Hola!
    Muy interesantes tus reflexiones. Seguiré esperando la siguiente parte.

    Buen inicio de semana.

    ResponderEliminar